
Tratamiento con botox en Valencia
Dr. Gabriel Serrano Sanmiguel
Botox es un medicamento producido a partir de la toxina botulínica. No es un veneno activo sino una proteína que debilita e inactiva los músculos.
Éste es otro ejemplo de producto natural utilizado en la medicina: algunos hongos producen penicilina, el virus cowpox protege contra la viruela, la planta foxglove produce el "veneno" digital que millones de pacientes toman diariamente como tratamiento para enfermedades del corazón. Con la bioingeniería, actualmente es común que las bacterias produzcan los medicamentos necesarios para curar una enfermedad específica.
Primer uso clínico del botox
En 1973, el botox se empleó como tratamiento para pacientes con ojos cruzados. Al debilitar el músculo del ojo que se contrae más de lo necesario, esta medicina brindó una alternativa a la cirugía. Después de este "descubrimiento," el botox rápidamente ganó aceptación como una opción para tratar otros desórdenes oftalmológicos como el nistagmus y la blefaroplastia (movimiento involuntario del párpado) por citar algunos. Una intensa investigación confirmó rápidamente una alta posibilidad de éxito y con una mínima posibilidad de efectos secundarios si se utiliza una minúscula cantidad de esta "medicina".
Seguridad
Mientras botox es un medicamento potente en altas concentraciones, si se usa en muy pequeñas cantidades tiene unos altos márgenes de seguridad. Después de que el músculo haya sido inyectado, sus primeros efectos no son notables en las primeras 24 horas y el efecto en el músculo no será completo en menos de dos semanas. Generalmente se utiliza cincuenta unidades de botox o menos por sesión. Para tener efectos tóxicos en un paciente tendría que inyectarse más de 2.000 unidades de una sola vez. Los efectos del botox sólo afectan al músculo y de ninguna manera al sistema nervioso central o a ninguna otra parte del cuerpo, ya sea inyectado accidentalmente en algún nervio o vaso sanguíneo. El botox es también seguro porque es posible la completa recuperación del músculo. La recuperación es segura debido a que el cuerpo humano genera nuevas fibras que permiten la activación de los músculos.
Otras especialidades que utilizan botox
La Gastroenterología y la Neurología están también explorando la terapia con botox en sus pacientes. Éste se ha convertido en el apoyo principal de la terapia sin cirugía para el tratamiento de los músculos espasmódicos del cuello, de la laringe, ciertos temblores y calambres, tics, esclerosis múltiple, parálisis cerebral, condiciones post infarto, lesiones de la medula espinal, parálisis nerviosa, enfermedad de Parkinson y espasmos faciales. El botox también se utiliza en problemas digestivos (disfagias, úlceras), y en el tratamiento de problemas del habla como el tartamudeo. Además, el tratamiento de desórdenes genitourinarios, vejiga espástica y otros desórdenes han sido estudiados con botox. Algunos problemas musculares congénitos o lesiones de nervios han mejorado con botox en gran medida.
Historia del uso cosmético del botox
Las inyecciones de botox para su uso cosmético los iniciaron en 1988 una oftalmóloga y su esposo dermatólogo. Desde entonces, este equipo de doctores ha realizado más de 10.000 sesiones en sus pacientes. La oftalmóloga notó que las arrugas de sus pacientes con espasmos del párpado que habían sido tratados con botox desaparecían. Esto llevó a otras investigaciones que confirmaron la efectividad y seguridad del botox y la mejora de las arrugas ocasionadas por el constante uso de los músculos de la cara.
En 1996 en la reunión anual de la American Academy of Dermatology en Washington, una presentación del dermatólogo Dr. Nicholas Lowe mostró que el botox era útil para alisar las líneas de expresión de la cara. Se apreció una importante mejoría en el tratamiento de las líneas del entrecejo o ceño y las conocidas patas de gallo. No se detectaron efectos secundarios importantes más allá de las ya conocidas molestias que causa la inyección. De 30 pacientes sólo uno experimentó una ligera inflamación en el párpado superior que desapareció inmediatamente. El efecto de duración del tratamiento en las líneas de la frente y del ceño fue aproximadamente de 18 semanas. El grado de mejora de las patas de gallo fue generalmente menor que el de las líneas de la frente. Botox no es 100% efectivo en todos los pacientes.
Botox para las patas de gallo y las líneas del entrecejo o ceño
Las arrugas que aparecen en los ángulos de los ojos causadas por sonreír, reír, y hacer gestos afectan especialmente a algunos individuos. En el pasado ninguna medicina o cirugía mejoraba este problema debido a la dureza de los músculos. Ni con los peelings más fuertes, ni con las técnicas láser resurfacing, se conseguía evitar la reaparición rápida de estas líneas alrededor de los ojos. Actualmente se emplean las inyecciones de botox junto a procedimientos de resurfacing con muy buenos resultados. La función del botox es la de prevenir la reaparición de las arrugas al inhibir el músculo.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo esperar después de la terapia con botox?
El botox es un agente terapéutico especialmente seguro para el tratamiento de las arrugas. Las complicaciones son mínimas y sólo transitorias. Puede aparecer un ligero dolor y contusiones o pequeños hematomas donde se administra la inyección. Probablemente se presente dolor de cabeza después del procedimiento. Los hematomas pueden ser más notorios en pacientes que han tomado aspirina o algún otro medicamento anticoagulante. Si es posible, se debe suspender la administración de estos productos antes de la inyección. El hielo ayuda a prevenir hematomas. Se recomienda aplicar K-Vit crema clarificante sobre las zona inyectadas dos veces al día. El debilitamiento del músculo se nota a las 24 horas; no es inmediato.
¿Cuánto dura el efecto del botox?
El debilitamiento del músculo empieza entre las 24 a 48 horas después de la inyección y el debilitamiento máximo del músculo se determina en siete días. La paralización del músculo después de la primera inyección dura entre cuatro y siete meses en la mayoría de los pacientes.
¿Con qué frecuencia se necesita una reinyección?
La reinyección para mantener los músculos paralizados y permitir que las arrugas se desvanezcan se recomienda cada cuatro o seis meses. Una vez que el área se suaviza completamente, se le da instrucciones al paciente de que acuda nuevamente a tratamiento cuando note que regresa el movimiento del músculo. Esto ocurre entre 4 a 12 meses, o en ocasiones más tarde.
¿Quiénes deberían abstenerse de usar el botox?
Aunque no se han registrado defectos de nacimiento por el uso de este medicamento, no deben tratarse pacientes embarazadas. Y otra de nuestras políticas es no inyectar botox a pacientes que están amamantando a su bebé.
Pacientes con historial de alguna enfermedad neuromuscular (esclerosis múltiple y la miastenia grave) deben evitar el uso de esta medicina.
