
Tratamiento de arrugas con Ácido glicólico en Valencia
Servicios personalizados
El envejecimiento es un fenómeno inevitable, escrito en la memoria de cada célula de nuestro cuerpo. Se aprecia especialmente en la piel, y se manifiesta en aspectos poco estéticos de la cara (arrugas y flacidez en los contornos) y el cuerpo (distensión en brazos y piernas).
Proceso interno del envejecimiento: La piel se compone de tres capas: epidermis, dermis e hipodermis. Epidermis: es la capa más fina y superficial y con el tiempo pierde su elasticidad y efecto protector.
Dermis: contiene un tejido fibrilar con colágeno (70%), elastina y proteínas de estructura. La dermis constituye la arquitectura de nuestra piel y le da su volumen. Con la edad, las células que la constituyen (los fibroblastos) sufren un desequilibrio que produce un freno de la producción de fibras de apoyo de la piel. Dicha pérdida de sustancia se manifiesta con arrugas y una distensión general en la piel.
Agravantes
A pesar de las predisposiciones genéticas que aceleran el envejecimiento de algunas personas, la exposición al sol es el elemento agravante principal. Los rayos ultravioletas alteran las proteínas de la piel y generan radicales libres que dañan las estructuras de las células y modifican la cualidad de producción de nuevas células.
Otros factores, como el hábito de fumar y la exposición al viento o al calor, contribuyen también a envejecer la piel. Por otra parte, nuestra manera de vivir, el alcohol, las dietas de adelgazamiento desequilibradas, una vida con estrés, la falta de sueño y los medicamentos son elementos que modifican la capacidad de la piel para renovarse. La fatiga se nota más y los rasgos se acentúan.
Edad
El envejecimiento produce una serie de alteraciones como la piel arrugada, de color amarillento, flácida, rugosa, curtida, con venitas y manchas marrones o blancas.
- 20 años: se observa una fragilidad en el contorno de los ojos, que ya puede incluso tener arrugas.
- 30 años: el envejecimiento cutáneo se manifiesta con arrugas en el contorno de los ojos y arrugas de expresión (arrugas al sonreír y en la frente).
- 40 años: las arrugas en el contorno de los ojos están ya implantadas, al igual que las de expresión. La piel es más seca, la fatiga se nota más, el maquillaje no sienta bien y las arrugas se manifiestan en el contorno de los labios. Aparece flacidez en la parte interior de los brazos y las piernas.
- 50 años: se observa los primeros signos de flacidez de la cara. A dicha edad aparecen también las manchas seniles en las manos y en la cara. La acentuación del envejecimiento a los cincuenta es culpa de la desaparición de un colágeno muy especial, el colágeno III, responsable de la firmeza y elasticidad de la piel.
Después de los cincuenta irrumpe la menopausia, es decir, la parada de producción de unas hormonas (estrógenos y progesterona) que provoca la aceleración del envejecimiento de la piel y especialmente la sequedad cutánea, las manchas seniles y una distensión corporal.
Prevención
Al contrario de lo que piensa la gente, no hay que esperar a que lleguen estos signos de envejecimiento para comenzar a tratarlos. Efectivamente, la prevención es una de las armas más eficaces. Por eso es necesario usar, incluso siendo joven, un producto específico para la edad que esté adaptado a las necesidades de su piel, su manera de vivir...
- Evitar tomar el sol sin filtros solares. El sol puede ser un elemento favorable si tomamos lo mejor de sus rayos utilizando productos con filtros solares con alta protección, efecto hidratante y antienvejecimiento.
- Hidratar la piel cada día es imprescindible. Una piel bien hidratada no se arruga tan fácilmente. La hidratación es una necesidad constante pero que cambia según la temporada, la edad y el tiempo que hace. Se recomienda un producto hidratante adecuado a las necesidades de la piel y las circunstancias.
- Usar productos de prevención y tratamiento adecuados a la edad y a la piel. La edad de la piel no es siempre la del calendario. Según el diagnóstico, su médico le aconsejará el producto de antienvejecimiento que responda a las necesidades de su piel.
- Usar los productos adecuados para las zonas frágiles. El contorno de los ojos y de los labios son las primeras zonas donde se manifiesta el envejecimiento de la piel. Por eso, a los veinticinco años es recomendable aplicar productos para prevenir las arrugas de estas áreas frágiles. Después de los cincuenta no debe olvidar el empleo diario de un producto específico para la piel del cuello.
- El cuerpo también necesita un tratamiento específico en el busto y en el interior de los brazos y piernas, donde se manifiesta la flacidez cutánea.
Tratamientos
Hasta hace muy poco tiempo no existía un tratamiento médico para el envejecimiento. Nos teníamos que conformar con técnicas de cirugía plástica, peelings, implantes de colágeno, etc. Sin embargo, todos estos procedimientos, además de costosos, no conseguían recuperar el daño de la piel observado al microscopio. Si se estiraba la piel se producía una mejoría en su aspecto, pero continuaba estando dañada.
Ácido glicólico
Los alfahidroxiácidos (AHA) son un grupo de ácidos presentes en frutas naturales como la uva, la manzana, la naranja y la caña de azúcar. Complementan y acentúan los efectos benéficos de la tretinoína.
El más conocido es el ácido glicólico, un AHA que tiene su origen en la caña de azúcar y que fue presentado en Europa en 1990 por los Laboratorios SeSDERMA, que posee una amplia gama de productos que lo contienen en forma de cremas, geles, ampollas, etc.
El ácido glicólico, además de acentuar la renovación epidérmica y de limpiar la piel a través de un suave efecto peeling, tiene también un efecto activador de la síntesis de colágeno, ya que estimula la síntesis de citoquinas y aumenta la perfusión de la piel. Las cremas de ácido glicólico no producen ningún efecto irritante sobre la piel y pueden aplicarse de día y de noche.
Ácido salicílico
Se ha empleado clásicamente para el tratamiento del acné juvenil, pero hoy se está utilizando con éxito en el tratamiento de las arrugas, ya que produce una exfoliación muy superficial que acentúa la renovación celular, un proceso que está muy reducido en los ancianos. Hay productos comerciales formulados en concentraciones y pHs óptimos, presentados mundialmente por Laboratorios SeSDERMA.
Vitamina C
El ácido L-ascórbico (vitamina C) activa también el colágeno de la piel y es por tanto muy útil para tratar la piel envejecida. Por sus características químicas se oxida fácilmente, por ello debe seleccionar productos de calidad como C-vit Serum, que es vitamina C pura al 10% en un envase especial que impide su degradación, o ascorbil fosfato magnésico.
Evitar la exposición al sol
Otro dato importante que debe tenerse en cuenta es que el daño que produce el sol en la piel no es totalmente irreversible, sino que mejora en gran parte cuando se interrumpe la exposición al sol, ya que la piel posee mecanismos de reparación naturales, como cuando una persona se produce una herida. Si desea una piel que no esté envejecida prematuramente, lo primero que hay que hacer es no tomar el sol en exceso. Es más, se aconseja el uso de filtros solares con factor de protección superior a 15, puesto que se ha comprobado que estos filtros impiden que las fibras elásticas y el colágeno de la piel se desintegren por la luz solar.
Peelings superficiales
La aplicación de estos productos puede completarse con la realización de peelings superficiales con AHAs (GlicoPeel / MelasPeel) y ácido salicílico (SaliPeel) que deben ser realizados en la consulta del dermatólogo. Con estos peelings se consiguen resultados más rápidos y completos.
La mejoría del envejecimiento que produce el uso combinado de estos productos se manifiesta ya al primer mes de iniciado el tratamiento. Lo primero que se observa es una coloración sonrosada y una textura lisa y muy suave de la piel. Si la piel tiene manchas marrones de vejez, éstas se atenúan y lo mismo ocurre con las "cortezas solares". Entre el segundo y cuarto mes se inicia una disminución de las arrugas finas y en menor grado de las gruesas. Esta mejoría de las arrugas aumenta entre los 9 y 16 meses. A partir de los 12 meses mejora la flacidez de la piel e incluso disminuyen las bolsas de los párpados y las ojeras. Tras 12 y 16 meses de tratamiento, para que los efectos benéficos persistan, hay que hacer un tratamiento de mantenimiento una o dos veces a la semana.
Tretinoína
Estudios realizados en Estados Unidos por el Dr. Kligman (1986) y posteriormente por otros investigadores (Weiss, 1988), han demostrado la eficacia de la tretinoína como tratamiento tópico del envejecimiento. Las cremas de tretinoína no sólo actúan sobre la piel ya envejecida recuperando el daño, sino que además previenen el envejecimiento de la piel. La tretinoína no es un medicamento nuevo, ya que se ha utilizado desde hace más de 25 años en el tratamiento del acné juvenil sin ningún efecto secundario importante. El uso regular de cremas con tretinoína estimula los mecanismos naturales de reparación de la piel, corrigiendo además el daño que produce el sol sobre las fibras elásticas y el colágeno de la piel. Ello se debe a que en la piel hay unos receptores para la tretinoína, y este producto, al unirse a los receptores de la piel, modula las células y estimula el propio colágeno cuya cantidad aumenta hasta tres veces cuando se llevan tan sólo cuatro o cinco meses de uso de estas cremas. Este efecto es específico de las cremas de tretinoína y no de las cremas de retinol u otras sustancias, como se sugiere en la publicidad engañosa de ciertas casas de cosméticos. La tretinoína es un medicamento y por tanto los productos cosméticos o de perfumería no pueden contenerla. Normalmente la aplicación de cremas de tretinoína puede irritar la piel y provocar la aparición de enrojecimiento, sequedad y descamación de la piel de ligera a moderada, que puede acompañarse de quemazón, hormigueo o picor que no deben preocupar (es un efecto normal). Con el transcurso del tiempo, estos efectos de irritación mejoran por si solos, ya que la piel se acostumbra a la crema. Por este motivo, el tratamiento sigue una serie de fases cuya duración dependerá del grado de tolerancia de cada paciente. Las cremas de tretinoína deben aplicarse por la noche, pues pueden incrementar la sensibilidad de la piel al sol.
Existe el mito de que si la piel se seca salen arrugas, pero la realidad es que se trata simplemente de un mito. De hecho, esta descamación y sequedad de la piel tiene más efectos beneficiosos que nocivos, ya que refleja un aumento de la renovación de la piel. En cualquier caso, si efectúa este tratamiento, siga cuidadosamente las instrucciones de su dermatólogo.
Consejos
Las cremas de tretinoína, ácido glicólico, ácido salicílico y vitamina C retrasan y desaceleran el envejecimiento de la piel. Las personas deportistas y expuestas al sol, de complexión clara, que se queman con facilidad y se broncean pobremente, deben comenzar un tratamiento preventivo hacia los 20 años. Las personas de complexión más oscura, que se broncean profunda y rápidamente, pueden comenzar el tratamiento entre los 30-40 años. Las cremas de ácido glicólico y vitamina C pueden iniciarse en la adolescencia, pues no son medicamentos, sino cosméticos, y contribuyen en los adolescentes a la prevención y tratamiento del acné. Estos productos proporcionan a la piel un aspecto bonito, sonrosado, terso y más joven.
